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viernes, 27 de enero de 2012

Una simple casualidad convertida en mucho más.


Una bonita ciudad, una plaza pequeña, un supermercado cualquiera, unas cuantas tiendas, varios Starbucks y McDonald’s en todas las estaciones. Un tren que pasó y al que las dos decidimos subir. Una gran oportunidad, un destino desconocido y un largo camino por recorrer. -Una famosa canción invade su mente. Muchos recuerdos le llegan a la cabeza, todos juntos. Alguno le entristece, pero la mayoría destapan su preciosa sonrisa. Unas pequeñas piezas de metal tapan sus dientes blancos, que tienen unas ganas tremendas de morder la vida, de comerse el mundo. Unos labios carnosos y una parte de su personalidad consiguen, a veces, impedírselo.- Un autobús rojo con dos plantas, estructuras muy culturales y un destacado ambiente estudiantil. Clases de inglés en un campo de fútbol, gente agradable. Diferentes culturas se mezclan, entre sí, con un solo objetivo: aprender. Aprender inglés, pero no solo eso: aprender a relacionarse, a escuchar y a ser escuchado, a respetar, a conocer, a intercambiar, a disfrutar.

Una cámara de fotos, un parque de tamaño inmesurable y una bandera ondeando tres bonitos colores (el azul, el rojo y el blanco) sobre la entrada de un hotel lujoso. Una persona importante y nueva a mi lado, yo al suyo. Una chica simple pero, a la vez, muy compleja. Un corazón abierto a todo el que quiera y unos brazos dispuestos a acogerle. Un hombro en el que llorar, alguien que escucha, una risa graciosa, una mirada convincente, una mano tendida y una sonrisa de esas que nunca se olvidan. Detrás suyo y un poco acobardada, una amiga de toda la vida, de la que espera algo más que esconderse de todo aquello. Mientras esta amiga suya intenta acostumbrarse, su mirada se cruza con otras muchas, al igual que con la mía. Al principio, los ojos de la una miraban hacia un lado y, los de la otra, hacia el lado contrario pero, un día, nuestras miradas volvieron a encontrarse y, esta vez, era para no volver a separarse. En ese momento, decidimos caminar juntas. No importa a dónde nos lleve un tren, sino que las dos subamos a él.

Y aquí estamos, a muchos kilómetros de distancia, con sus “MEC” como respuesta a mis “¿Qué?, con la sonrisa más bonita de todas, conquistando los corazones de la gente, con la bandera blanca izada a su espalda por si alguien le pide guerra, con su dulce voz como melodía de esta canción, con palabras que no dicen nada y silencios que lo dicen todo. De esta forma es como me acompaña cada día, con su mano sujetándome para que no me caiga o para ayudarme a levantar en el caso de que eso pasara, avanzando juntas en este camino llamado “VIDA” y que, poco a poco, vamos recorriendo y haciéndolo nuestro, como hicieron antes otros muchos.



















<< Que me has ganado poquito a poco, tú que llegaste de casualidad >>


*                    *                    *

Siento no haber podido publicar antes, entre exámenes y un problemilla que he tenido con el blog, no he tenido tiempo :S

Este post va dedicado a una gran amiga que conocí este verano en Oxford: Esther, gracias por esas tres semanas llenas de nuevas experiencias y bailes en el Reagal, en el Bridge y en la resi, y por todo lo demás, que no hace falta que te lo diga, porque ya lo sabes. Te quiero.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Lú ;)


  Ha cumplido los 16 hace tres días. Es alta, morena y de tez pálida. Es tonta, boba perdida. Es rarita, le gusta el té. Le encantan los batidos del Bécquer y escribir frases célebres en uno de los muchos papeles que hay colocados bajo el cristal que cubre cada una de las mesas de este acogedor lugar. Solo pretende dejar huella para que, cuando vuelva, se acuerde de aquel bonito día en que lo escribió. También le encantan los granizados de manzana de la Plaza Mayor y cenar conmigo. Esto último último no me lo ha dicho nunca, pero lo intuyo, porque es bastante difícil resistirse a un buen granizado, unas ricas aceitunas y unas avellanas, todo esto acompañado de mi alegre compañía y de una bonita tarde de septiembre. También es un poco pava, por no decir demasiado, y lo demuestra cortándose con uno de los miles de pedacitos de cristal en los que acabó un vaso, siendo roto por ella misma, claro. No le hables de subirse a unos tacones, porque solo de pensarlo, ya se tambalea. Es inteligente, o eso piensa ella. Odia perderse “El Barco” y piensa que la siesta es el mejor invento de la historia. Me encanta hacerme la loca delante suyo, intento que no me vea en mis momentos de bajón y siempre le suelto insultos con cariño, como si fuesen indirectas de que la quiero. Y ella lo sabe, y me las devuelve, pero por lo general, sus insultos son en francés, inglés o alemán; el latín y el griego prefiere dejarlos para cuando se hace a sabionda.
La lerda de la que hablo es ella: mi Lucía Luci Lú, y la quiero.







Por cierto... NO ENCONTRARÁS OTRA IGUAL.


domingo, 9 de octubre de 2011

Ella y sus 17 ;)


Brindemos por este día. Por aquel día, mejor dicho. Brindemos por aquel 30 de septiembre en el que tú dabas un paso más. Brindemos por todos los "año nuevo" que no pudimos estar juntas. Brindemos por cada año y por cada día que llevamos. Brindemos por cada lágrima derramada y por cada sonrisa regalada. Brindemos por cada error y por cada paso dado en falso. Brindemos por cada estupidez dicha. Brindemos por cada una de nuestras miradas y por cada palabra intercambiada. Y por último, brindemos por cada cosa por la cual tú y yo seguimos aquí, siendo lo que tú eres, lo que yo soy.. lo que somos.

Dulces 17. Te quiero.


Tengo mil sonrisas para regalarte.



Echarle un pulso a la distancia, y ganarle.



Yo tampoco sé vivir, solo estoy IMPROVISANDO.



Tu mirada me hace GRANDE.





<< Nunca se para de crecer. >>

PD.: Siento mucho la tardanza.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Sus 16 :)

He oído decir a mucha gente que las amistades se van perdiendo con el paso del tiempo y la razón que dan a todo esto, o quizás debería decir, la excusa que ponen es que: todo lazo se acaba deshaciendo.
Puede.., quizás lleven razón. Quizás los lazos se deshacen, de hecho es que eso es lo que pasa. Quizás pierdes amigos y muchas veces no te das ni cuenta hasta que realmente los has perdido, igual por eso a alguien se le ocurrió aquella frase tan escuchada: "no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes". Pues sí, puede que tengan razón, pero me da igual lo que diga una bonita frase que se le haya ocurrido a un cualquiera y me da igual lo que le pueda pasar a un simple lazo, mientras que no se trate del nuestro.. claro.
Cuando alguien llegue y me suelte todo este rollo, yo le diré que las amistades se pierden si no se cuidan y que los lazos se quedan deshechos si no hay nadie que los vuelva a hacer.Y en cuanto al cualquiera de la frase, yo le digo que deje esas chorradas para alguien que de verdad entienda de la vida.
Tú y yo hemos discutido infinitas veces, a veces por cosas tontas y otras, por cosas con algo más de importancia. Por lo tanto, supongo que el lazo que nos úne, ese gran lazo que nos mantiene juntas, se ha deshecho muchas veces. Y al igual que digo esto, también digo que nos hemos pedido perdón, hemos hecho las paces y nos hemos vuelto a reír. Ahí es cuando hemos reconstruído nuestro lazo medio deshecho.
También dicen que a lo largo del tiempo se crean nuevas amistades y se van perdiendo otras más viejas, algo que tampoco dudo. Vas conociendo gente nueva y poco a poco vas dejando atrás a aquellos que antes considerabas "tu gente", pero sigo pensando que no siempre pasa lo mismo. Que la vida puede dar cien mil vueltas, pero estoy segura de que tú y yo nos marearíamos juntas en cada curva, porque sé que lo nuestro no es una amistad como otra cualquiera, ni un lazo de esos que se deshacen enseguida. Lo que hay entre nosotras es una AMISTAD, de las buenas, de las de siempre, en las que los lazos permanecen unidos y, si alguna vez se deshacen, enseguida vuelven a estar hechos.
Ya son 16 añitos los que tiene mi amor y os aseguro que de los trece en los que hemos compartido nuestras vidas, no me arrepiento ni un solo segundo de haberte conocido.

Y pintaré un "TE QUIERO" en cada estrella.. (8)

Muchisimas felicidades, mi cuki. TE AMO.





PD: Siento el retraso.

lunes, 27 de junio de 2011

Vaya dos subnormales..



Sí, subnormales, eso es lo que somos.
Pero subnormales en el buen sentido de la palabra..
Y es que no hay un puto lunes que el señor Julián no nos diga (con su acento francés tan gracioso): "Vego y Magta" o "les trois mousquetaires". Y tampoco hay ni un miércoles que no nos lo recuerde. Y menos si se trata de echarnos esa mirada suya queriendo decir: "Callaros ya, pesadas" o "Atended por una vez en vuestra vida".
Y ya ves, y es que somos así. Las que en la EOI, debiendo hacer francés y atender, se dedican a hacer los deberes de clase, o a cotillear, o por qué no, a cantar. Qué más da.. si es Julián.
Las que se inventan su propio diccionario español-francés en un examen oral porque sí, porque les da la venada, porque no les sale decir "inoubiable", sino "inolvidable".
Así somos, somos las que le sacan una sonrisa a la EOI, porque ir un lunes o un miércoles a francés NO es motivo para dejar de sonreír.
Te quiero niña boba;)

miércoles, 22 de junio de 2011

Ella, la que hace dos días cumplió 15 ;)


Dicen que la distancia es el olvido, pero yo no creo lo mismo y, la razón, somos nosotras.
Nos conocimos en un campamento de 13 días. Pocos, ¿no crees? Al principio, cuando llegamos, ninguno nos conocíamos, pero eso nos dio igual, estuvimos muy bien todos juntos, pasamos muchos buenos momentos y alguno malo, compartíamos castigos (como el de aquella mañana que nos levantaron una hora antes..), fueron muchos días de piscina disfrutando todos juntos, muchas clases de inglés, partidos y juegos, excursiones, salidas por Ciudad Rodrigo, .. En resumen: fuimos una gran piña.
Pero luego llegó el último día, las actuaciones que llevábamos preparando todo el campa y, con todo eso, los lloros, las fotos de despedida, las miradas de tristeza porque la cosa ya se acababa, los "te echaré de menos" o los "nunca olvides que te quiero". Todavía me acuerdo de la cantidad de lágrimas que echamos, tú y yo, las últimas en despedirnos de aquel lugar que había hecho posible el conocernos y que tantos momentos nos había traído.
Ahora, cuando le preguntas a alguien si ha vuelto a hablar con gente del campa, simplemente te responde un "no.." o un "con (<>)", ya no te dicen: "claro, con todos, se os echa mucho de menos". Quizás ahí sí se note que la distancia es el olvido, o por lo menos la pérdida de muchísima confianza y, a veces, hasta puede ser la pérdida de una bonita amistad.
Pero no se puede decir lo mismo de nosotras dos, NO. Tú y yo. Tres bonitas palabras, ¿no crees? Pues además de bonitas, son verdad. Todavía sigo pensando cómo estamos pudiendo aguantar tanto sin vernos. Supongo que es la ilusión de volver a verte pronto (después de dos años difíciles) y de poder contarnos las historias y los cotilleos de aquellos 13 días que tanto nos marcaron en nuestras vidas.
Y es que, considerando que la distancia es el olvido, ahora puedo decir que entre nosotras la distancia se esfumó, que los kilómetros no son ese muro que nos impida vivir todo "juntas" y que la confianza es la reina de nuestro pequeño mundo, el cual espero que vayamos haciéndolo grande, pero sin cambiarlo, y si no que sea para mejor, porque JUNTAS podremos hacer que nuestras SONRISAS cambien no sólo nuestro pequeño mundo de fantasía, sino el mundo injusto y cruel en el que vivimos.
Y sí, digo nuestras sonrisas, esas que nadie nos impide dibujar en nuestra cara, ni siquiera él..
A parte de GRACIAS, que aquí me tienes para todo y que TE QUIERO MUCHO, sólo me queda decirte que:
<< Siempre sale el sol, compañera de viaje. >>

PD.: Dulces 15.