Seguidores

Mostrando entradas con la etiqueta ley de vida. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ley de vida. Mostrar todas las entradas

domingo, 19 de febrero de 2012

Y lo que no cure el tiempo, que lo cure el alcohol.


 -Un tequila, por favor. Que me apetece olvidarlo todo y empezar de nuevo.
 + No puedes hacer eso.
 -¿Por qué? Tú no eres quién para decirme lo que puedo y lo que no puedo hacer.
 +En eso tienes toda la razón, yo no soy quién para decirte nada, pero yo no me estoy refiriendo a eso, yo solo te digo lo que hay y, lo que hay, es que no puedes empezar de nuevo. Ni tú, ni nadie. Lo siento chico, pero tú no puedes hacer que eso cambie. Nadie puede comenzar desde cero y, ¿te digo por qué? Porque nosotros no tenemos el suficiente poder como para quitarnos de encima todo lo que venimos arrastrando con nosotros. Es una pena que los seres humanos no tengamos la opción de “ELIMINAR” como los ordenadores. Pero, como ya te he dicho, no podemos hacer nada. Todo lo que hagamos y todas las decisiones que tomemos ahora nos repercutirán en el futuro y eso es algo que nadie puede evitar, al igual que el pasado está afectando a nuestro presente.
 -Bueno, quizás tengas razón, pero yo sigo queriendo mi tequila.




 SOMOS MARIONETAS DE NUESTRO PROPIO PASADO, DE NOSOTROS MISMOS.

*                    *                    *

Hola! Hace poco decidí hacerme Bloglovin, ya que me parece que es la mejor forma de administrar los blogs que sigo y de no dejarme ninguna entrada por ahí, sin leer. Así que para loS que tengáis cuenta de Bloglovin, podéis seguirme haciendo click AQUÍ. Hace un poco menos, también decidí hacerme una cuenta de Instagram, porque es una buena forma de poder editar y compartir las fotos desde el iPod, podéis seguirme haciendo click AQUÍ. Esto también se puede hacer pinchando el los iconos correspondientes que hay en la barra lateral derecha.
Espero que estéis disfrutando de los Carnavales.
Muchos besos <3





jueves, 27 de octubre de 2011

Y es así, nos guste o no.


 Es otoño: se reconoce porque las hojas caen, los días se acortan y empiezas a acostumbrarte a la rutina. La misma historia de todos los años, pero cada vez se hace más complicada. Te toca madrugar, ir al instituto y aguantar seis horas sentada en una silla, escuchando a unos cuantos individuos que pretenden enseñarnos distintas cosas sobre números inexactos, letras que están en todos lados, sucesos que provocaron las consecuencias de lo que el mundo es ahora, estudios sobre el ser humano que creen entender nuestra conducta y, algo de educación, de la cual nos falta a todos un poco.
 Después de estas seis agotadoras horas, llega la hora de irse a casa, pero el día no acaba aquí: todavía queda una tarde ajetreada a la que solo puedes hacer frente con una taza de café bien cargado. Una vez que has activado todos los sentidos, toca ponerse manos a la obra: actividades extraescolares, deberes interminables, algo de estudio y un último repaso del examen que tienes al día siguiente. En fin, que acabas el día y has hecho de todo, menos divertirte. Y esto se repite todos los días, de lunes a viernes, durante nueve meses, a excepción de algún día que se nos ofrece como libre, aunque al final acabamos en el mismo sitio de siempre haciendo lo de todos los días: estudiar.
 Eso es rutina. Los seres humanos, somos iguales respecto a esto: como en la moda, todos nos guiamos por el mismo patrón y, los pocos que deciden no seguir una rutina “adecuada” a su edad, no acaban muy bien que digamos. Es una especie de fuerza que llevamos dentro, similar a la rabia. No podemos detenerla. Si lo hacemos, estaremos cambiando la rutina por otra forma de vida aún desconocida, estaremos jugando con nuestro futuro y no es que a la gente le vaya mucho jugar con ese fuego con el que saben que la mayoría se quemó.







<< La vida ya te va a dar palos por sí sola. No seas imbécil y te los des tú mismo. >>